Viajes Extraordinarios · No. 4
Publicado en 1865, De la Tierra a la Luna es una de las novelas más proféticas de Jules Verne. Mucho antes de que la humanidad soñara seriamente con viajar al espacio, Verne imaginó un viaje a la Luna con un detalle científico que hoy resulta asombroso. Es, ante todo, una celebración de la audacia humana.
Después de la guerra de Secesión, los artilleros del Gun Club de Baltimore, privados de conflictos, se aburren. Su presidente, Impey Barbicane, propone entonces un proyecto tan audaz como descabellado: construir un cañón colosal capaz de enviar un proyectil hasta la Luna. Pronto se suma a la empresa el intrépido aventurero francés Michel Ardan, quien propone una variante aún más osada: viajar dentro del proyectil.
Barbicane, el capitán Nicholl (su rival científico) y Ardan se convierten en los primeros astronautas de la literatura. Verne mezcla con una habilidad prodigiosa los cálculos balísticos más rigurosos con el humor, la sátira social y la emoción de la aventura. Los debates sobre el diseño del cañón, los efectos fisiológicos del viaje espacial y el entusiasmo mundial que despierta la empresa están narrados con una precisión que parece anticipar los verdaderos viajes espaciales.
Esta novela inaugura el ciclo lunar de Verne y sigue siendo una celebración de la audacia humana. Nos recuerda que las grandes empresas comienzan a menudo con una idea que parece imposible, hasta que alguien se atreve a intentarla.